martes, 4 de marzo de 2008

QUIERO UNA SORPRESA



Estaba leyendo un poco el archi difundido blog "made in Clarin" de una chica llamado "Quiero un novio". No puedo negar que me causó simpatía porque hace lo que muchos creen que es necesario para cambiar su mal destino.

Algunos van a parapsicólogos, otros prenden velas, otras chicas, con hijos y todo, salen como si fueran a Pinar de Rocha un sábado, como diciendo "eh, bueno, tengo un hijo chiquito, pero puede ser mi sobrino también" o "estoy en carrera, no jodamos".

Mi amiga mexicana Alejandra, cuando vino para acá el último invierno, notó algo que no pasa por donde vive. Muchos hombres solos salen a pasear los findes con sus hijitos. Me arriesgaría a decir que un calco de lo que hacen muchas mamás jovenes que les da el cuerpo. Además, decime, mujer. ¿No te da ternura ver a un papá soltero con su hijo? ¿O pensás por qué no se puso una remera que diga "ando buscando una madre para el pibe que tengo al lado" y ya está?
Sin ir más lejos, estoy en este cyber y al lado una chica puso en Google "busco amarres" para encontrar un manotazo de ahogado esotérico a su vida, supongo.

Es que la desesperación de no ser termina haciendo en tus acciones cualquier cosa. Y lo peor es que casi siempre es inevitable. Incluso cuando estás de novio o ya no querés estar más así.
Y así nos perdemos de las sorpresas. Esas cosas que jamás se buscan y que no vas a encontrar ni en un chat ni en un blog ni en tu lugar de laburo o donde vas a bailar o a tomar unos tragos (menos en un cine, donde voy siempre, y no voy a ver exactamente películas iraníes).
Estaría bueno hacer un blog llamado "Quiero una sorpresa", pero ¿qué gracia tiene?
Es como que te diga "a mí me gusta que me hagan una fiesta sorpresa para mi cumpleaños". ¿Qué más querés? ¿Que te diga quién va a estar puntualmente cuando prendas la luz de tu living? Hay que ser nabo, ¿eh?

Hace mucho, buscando una chica cuando iba a la facultad, me terminé enganchando con otra que me sorprendió gratamente. Aunque no tanto porque como novios duramos solo cuatro meses, pero esa es otra historia.

El amor de tu vida, o esa persona que te marcará una de las transiciones más importantes de tu existencia en el planeta, la podés terminar conociéndola en un colectivo, con un libro bajo el brazo... y viviendo a pocas cuadras de tu casa. El tiempo dirá si son el uno para el otro, hasta cuando se lleven mal o hace mucho que no se vean o necesiten extrañarse.

Y qué tendrá que ver el eclipse de hace poco, digo yo. Qué mejor sorpresa que llegar a tu casa y ver todas las luces apagadas menos la de la pecera. La vieja en el patio del fondo con los binoculares mirando el eclipse, mi viejo dándole de comer a los peces. La tele puesta en TN con esa lisérgica transmisión de mas de tres horas mostrándote el eclipse en distintas partes del país.
La paz despues de tanta guerra en el día.

Qué mejor sorpresa que lo inesperado.

martes, 8 de enero de 2008

¿QUIEN QUIERE SER LEYENDA?



FELIZ AÑO PARA TODOS!
El domingo pasado fui a ver Soy leyenda. Peliculón, con climas que más de una película iraní envidiaría. Pero triste. Tan triste como la soledad y no poder remediarla. Tanto como no poder remediarla y llegar a la locura. Tanto como llegar a la locura y caer en las propias redes que uno mismo construyó.

¿Hasta qué punto uno puede volverse mal de la cabeza y enceguecerse a tal punto de buscar en el lugar equivocado y no empezar a encontrar lo que se debería buscar bien? ¿Cómo salir de un cascarón tan duro como nuestra cabeza? ¿Por qué no irse cuando las cosas no dan para más y hay que mirar el horizonte? ¿Por qué no cambiar las cosas? ¿Por qué no parar la pelota, tirarse bajo un árbol y descansar todo lo que se tenga que descansar?

Si uno no tiene la mente fresca no puede enfrentarse a esa realidad que parece inevitable. Sólo parece. Lo bueno es que se puede cambiar para mejor.

Pero primero me echo un sueñito. Después vuelvo.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

LA SOLEDAD ES UN AMIGO QUE NO ESTÁ


(o esas cosas que nos gustan tanto que nos acobardan)



Es algo realmente loco, qué querés que te diga. El tipo, gran amigo mío, no sabía como ponerse para que el frío del aire acondicionado le de justo en la espalda. En esa estación de servicio venden buenas ensaladas de frutas. El ventanal grande dejaba ver los autos, las polleritas de jeans, los brazos al descubierto.

"Nunca me pasó que alguien, alguien mujer, pero mujer con todas las letras, me diga "no te puedo ver" o "no puedo seguir viéndote". No por el hecho que hayamos tenido algo, si no por el hecho de no haber tenido nada."Yo lo conozco al chabón. Es un tipo que derrocha amabilidad, muy afectuoso. Pero que ya pasó la etapa de buscar amores imposibles y sufrir por la carrada de "no" que tuvo en su vida sentimental. La edad, sin duda, le sienta bien.
¿Pero te sentís mal por eso? Le pregunto. Me miró con una cara de "mirá lo que me preguntás". No, para nada.

"Yo fui partidario que al amor no se lo busca, sino que se lo encuentra. Y me la pasé topándome con personas que buscan y buscan y buscan. O que encuentran pero tienen miedo. Como que creen que es demasiado bueno para ser cierto y lo dejan ir. Ojo, no es soberbia. Es algo muy raro en mi vida". El tipo ya se bajó toda su ensalada."Te cuento una situación. Con Leo tuve quizá la mejor cama de mis últimos años. Ella hacía lo que yo le decía. Todo, hasta dictarle qué palabras me gustaban en tal momento. Hasta qué anillo en qué dedo. Pero en una de esas tantas horas que estuvimos juntos, al terminar, me clava las uñas en la espalda y se le escapa un llanto contenido. Yo no le dije nada en ese momento. Pasó un mes mas o menos. La fui a ver a su trabajo sabiendo que podíamos hablar tranquilamente ya que su jefe no estaba a esa hora. Me atendió de la puerta, muy secamente. No pasó mas de 20 segundos lo que duró ese encuentro. ¿Qué le hice?, pensé." A esa altura me olvidé de comer mi ensalada."Siguió pasando el tiempo, muchas cosas en mi vida. La vuelvo a ver. Ella fue la que me visitó a mi trabajo. Me abrazó muy fuerte, contenta, se le escapa un beso de esos que nos dábamos pero nada más. Me contó ella que siguió con su pareja y que se sintió remal por cómo me fletó esa última vez que me fui. ¿Se puede saber por qué? le pregunto. Me dice ¿Te acordás esa vez que me contaste de esa chica que nunca más te llamó y se llevaban tan bien? Y yo la miraba sin entender. "Vos generás eso, mi vida" Ahí me descolocó del todo. "No está mal lo que hacés, todo lo contrario. Pero... ¿justo vos?". Y no era que me lo decía con un dejo de ironía. Jamás le ví tanto amor en los ojos a Leo. Ahí fue cuando yo me empecé a preguntar (y al mismo tiempo, responder) por qué. Por qué Fulana me dijo en el messenger "si no fuera que estás tan lejos, los hermosos hijos que hubiéramos tenido...". Por qué Mengana se entusiasma hablándome de su piel y de pronto no me manda más mensajes. Por qué Zutana, en uno de los peores pozos de mi vida me dice "sé que tu amistad la voy a tener siempre, pero me sentiría muy egoísta si algún día te pido algo más". Y así todo."

Y a sus amigas, esas que intuís que tu pareja las pueda ver como una lamentable competencia, las ves en pareja, simulando una sonrisa forzada, de esas personas que no pueden estar solas porque no saben qué es eso y tienen miedo de lo que no conocen.

Mi amigo se casa en dos meses.

jueves, 15 de noviembre de 2007

LO MAS BLANCO QUE HAY ES LA NIEVE



Recordemos momentos que parecen irrepetibles. Y que algún día volverán.

Lo más blanco que hay
es la primera vez que vi nieve
Lo más negro que hay
es un carro fúnebre cuando llueve
Si quisiera decirte lo más bello que evoco
usaría tu nombre si no te ofendes por el piropo
Negra y blanca mi guitarra
blanca y negra la ciudad
de los negros el candombe
de los blancos viene el vals
La noche es de tu cintura
la luz de tu corazón
sin perder las esperanzas
te dedico esta canción
Lo más lejos que hay es el fondo del mar
lo más cerca que hay es la panadería
y en el medio aquí estoy recordando
Cercana está tu mirada
lejano tu corazón
Sin perder las esperanzas
te dedico esta canción.

(Piropo - Jaime Ross)